La gran huelga ganadera de 1935 en Ultima Esperanza – Historia

La huelga ganadera de Ultima Esperanza en 1935

Se presenta aquí una secuencia cronológicamente ordenada, de los principales hechos que constituyen este conflicto.

Tal como ocurría ya tradionalmente, los gremios ganaderos presentaron a principios de octubre de 1935, los términos de su Pliego de Peticiones para la discusión del Convenio Ganadero de las faenas próximas.

El Sindicato de Campo y Figorífico de Puerto Natales y el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes acordaron formar una comisión negociadora conjunta, la que debió entenderse con la respectiva Comisión de Estancieros formada en la Sociedad Rural.

Los obreros de Ultima Esperanza enviaron una comisión ad-hoc a Punta Arenas, para intervenir en las conversaciones.

FOM 1920

El pliego de peticiones fue presentado en la segunda quincena de octubre de 1935.

Los obreros demandaban un aumento sustancial en los salarios, el aumento en el costo de la comida, que ésta fuera de la misma calidad durante todo el año, que se fije una remuneación especial para los obreros que trabajaban en la marca de animales, el mejoramiento de las habitaciones y viviendas de los obreros y la autorización para que las reuniones sindicales de los obreros, pudieran realizarse en recintos cerrados de las mismas estancias (y no a la intemperie, como sucedía en esos tiempos).

A este respecto nos relata don Oscar Flores: “Se pedía aumento de salario y algunas conquistas sociales.  En ese tiempo los obreros no usaban colchones ni nada de esas cosas, lavatorios ni tampoco baños. Cuando había baño era para la esquila, porque se trabajaba con una caldera.  Y en ese pliego de peticiones se pedía que se hicieran baños para los obreros y colchones se pedían.  Lo único que daban los patrones para dirmir eran unos cueros sin lavar.  Se dormía en unos camarotes que se hacían con tablas y zunchos.”

Y agrega: “Claro, se presentó el pliego de peticiones para conseguir un aumento de salario y algunas garantías en bien de los trabajadores y, como siempre se discute y al final se llega a una intransigencia por parte de los patrones, por supuesto.  Los patrones al no aceptar el aumento, entonces se llegó a la huelga.”

La comisión patronal (después de algunas dilaciones motivadas en la necesidad de consultar a los directorios radicados en Santiago, como era el caso de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego) respondió ofreciendo sólo un 20% de aumento para el período de la temporada de esquila y el pago al doble de los subproductos de la esquila.

Pero, mientras el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, después de una acalorada asamblea en Punta Arenas, decidió aceptó los términos de la propuesta, el Sindicato natalino en cambio, las rechazó por considerarlas insuficientes, lo que abrió una brecha  entre ambos sindicatos, cuyos dirigentes no pudieron ponerse de acuerdo.  El día 8 de noviembre, el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, mediante sus dirigentes Carlos Plata, Presidente, y Néstor Gallardo, Secretario, firmaron ante el Inspector Provincial del Trabajo el Convenio Colectivo para la temporada 1935-1936, cuyo texto se transcribe más adelante.

Viernes 13 de diciembre

Los obreros natalinos (unos 450 eran los afiliados al Sindicato, según Oscar Flores) reclamando que el 20% ofrecido no cubría la carestía de productos en venta en el comercio en Natales, decidieron avanzar un paso más adelante para forzar una solución, y declararon la huelga  en la mañana del 13 de diciembre de 1935.

Testimonia el obrero Oscar Flores: “Entonces los ganaderos, los patrones, siempre trataban de demorar el convenio y muchas veces los trabajadores le echaban la culpa a los dirigentes que estaban discutiendo, y eso era precisamente que los hacían los ganaderos, de manera tal de que se demorara la cosa y se formara un disconformismo entre los propios trabajadores y empezaran a pedir que se firme, que se firme…”

Paralizaron entonces los trabajadores de los Frigoríficos Bories y Natales y de las estancias de Bories y Cerro Castillo.  Tan pronto se declaró la huelga general, la autoridad provincial la declaró ilegal y ordenó al Comandante de Carabineros de Natales que disponga de medidas para resguardar el orden público y la libertad de trabajo.

Esa misma mañana, desde la Intendencia en Punta Arenas se comunicó al Gobernador de Ultima Esperanza, que se había ordenado la salida desde Punta Arenas a Natales, de 15 Carabineros armados para que resguarden el orden y refuerzen los retenes de ese Departamento.

El Intendente de la provincia, Germán Hertz declaraba que “…considero que la huelga general que ha estallado en Natales es ilegal, por cuanto en su procedimiento, los trabajadores de esa zona han omitido las tramitaciones consultadas por la legislación social vigente, que considera el derecho vigente, que concede el derecho a la huelga a los sindicatos constituídos conforme a la ley y que son reconocidos mediante la personería jurídica respectiva.  En esta virtud haré mantener el orden público en cualquiera forma en Ultima Esperanza y haré las gestiones las gestiones oficiales que estoy facultado a fin de resguardar a todos los ciudadanos la libertad de trabajo.” ([1]).

Domingo 15 de diciembre

El 15 de diciembre, viajaron a Puerto Natales fucionarios de la Inspección dl Trabajo para intentar obtener una solución al conflicto.  La prensa local informaba que “no se han producido desmanes ni desórdenes públicos, y que se mantiene inalterable el orden, siendo falsas las informaciones acerca de perturbaciones…” ([2])

Los obreros procedieron a abandonar sus trabajos, negándose a continuar sus labores habituales.

Lunes 16 de diciembre

La Junta Permanente de Conciliación y Arbitraje de Puerto Natales inició gestiones el 16 de diciembre, para intentar una solución, sin resultado.  Esta misma fecha, además, se informaba de la existencia de un sector de los obreros esquiladores quienes estaban dispuestos a no continuar con el conflicto, por considerar que la huelga no obtendría los resultados esperados.  El día 16 de diciembre, la autoridad provincial ordenó el traslado del crucero “Blanco Encalada” surto en Punta Arenas hacia Puerto Natales a fin de cumplir una misión disuasiva del conflicto.

Martes 17 de diciembre

El 17 de diciembre, mientras zarpaba a Natales el crucero “Blanco Encalada”, el Gobernador de Ultima Esperanza ordenó el desalojo  de los obreros que permanecían en las estancias, ordenando hacerlos trasladar a Puerto Natales en vista de su negativa a trabajar.  La Intendencia dispuso a la Gobernación de ese departamento que aplique el Decreto Ley N° 50 y una reciente circular dictada por el Ministerio del Interior, que prohibía estrictamente el derecho de asociación de las instituciones obreras de resistencia, como se consideraba al Sindicato de Campo y Frigorífico.

Simultáneamente con la declaración de huelga, muchas de las mujeres de los obreros radicados en Puerto Natales, constituyeron un Comité de Huelga, destinado a apoyar la huelga de sus maridos.

Hay que observar que mientras se realizaba la huelga de los obreros de Ultima Esperanza, el Sindicato Ganadero de Magallanes se desentendía completamente de ese conflicto, ya que el día 17 de diciembre el Presidente del Sindicato Carlos Plata Salazar y dos dirigentes, iniciaron una “gira de inspección sindical” por las estancias de Tierra del Fuego la que finalizaría quince días más tarde.

Ya en la sesión municipal del 2 de diciembre de 1935, Carlos Plata Salazar, regidor también en aquel entonces, anunciaba que “como dentro de poco deberá retirarse por las obligaciones impuestas por sus actividades, deja constancia que se ausenta muy a su pesar…” ([3]), pero Plata Salazar siguió asistiendo a las sesiones municipales del 9, 16 y 23 de diciembre de ese año, mientras duró la huelga de los ganaderos natalinos, pero nada dijo en favor ni respecto de estos obreros y sus demandas. En otras palabras, ¡el Presidente del gremio ganadero de Punta Arenas, dejó solos a los obreros del gremio ganadero de Ultima Esperanza en esta oportunidad!.

Miércoles 18 de diciembre

Aún así, el día 18 de diciembre un grupo de obreros de distintos sindicatos de Magallanes formaron por propia iniciativa un  Comité de Ayuda Fraternal, con el propósito de reunir fondos y ayudar a los trabajadores de Natales y cuya primera tarea fue iniciar la circulación de listas de erogaciones en Punta Arenas.

Como respuesta a la huelga ganadera natalina, la autoridad la declaró ilegal y decretó el desalojo de las estancias mediante la intervención de la fuerza policial.  El Gobernador de Ultima Esperanza actuó aquí por expresas instrucciones emanadas del Intendente de la provincia.  Como parte de la acción policial, fueron detenidos tres integrantes del Comité Obrero del Sindicato de Campo y Frigorífico: Manuel Villanueva, Juan Fariña y Alberto Ampuero, y tres inrtegrantes del Comité de Mujeres que apoyaba la paralización: María Vásquez, Margarita Barría y Olga López.

Jueves 19 de diciembre

El telegrama que envió el Gobernador Bonzi desde Natales al Intendente, en la mañana del 19 de diciembre, refleja interesantes aspectos de la huelga: “Organizóse un Comité de Mujeres con el fin de alentar a los obrerfos a que continúen la huelga y se sorprendió a sus organizadores con proclamas en flagrante delito de incitación a la huelga.  Fueron detenidas, la Presidenta María Vasquez, la secretaria Margarita Barría y Olga López.  El orden continúa inalterable.  En los frigoríficos y algunas estancias se han presentado obreros que desean trabajar, considerándose la huelga fracasada.” ([4])

Pero, además fueron detenidas otras personas vinculadas al movimiento y consideradas por el Juez de Puerto Natales como cabecillas de la huelga, tales como Juan Ojeda O., regidor, Rafael González G., director de “El Esfuerzo” el periódico del Sindicato de Campo y Frigorífico, así como los obreros de las estancias Florindo Zúñiga A., Juan Aguilar Collao (sobreviviente del 27 de julio de 1920), Juan Herández González, Horacio Lara M., Francisco González Q., Hipólito Muñoz y Carlos Reley.

Las odiosidades que se generaron durante este conflicto en Puerto Natales contra el Gobernador Bonzi, duraron varios años, hasta que la presión social de los natalinos consiguió su destitución.

Viernes 20 de diciembre

El 20 de diciembre, se trasladó a Punta Arenas una delegación de obreros de Ultima Esperanza, mientras se plegaron al movimiento los obreros de las estancias del sector del Payne. Las conversaciones directas con la Sociedad Rural se iniciaron el mismo día.

Esa tarde se informó desde Puerto Natales, que alrededor de 60 obreros habían solicitado su reincorporación al trabajo en algunas estancias.  Esta tendencia se fue acentuando en los días siguientes, a medida que los obreros que vivían mayores necesidades económicas se reintegraban al trabajo, para evitar la cesantía por otros largos meses.

Sábado 21 de diciembre

El día 21 de diciembre llegó a Puerto Natales el vapor “Pilar”, el primero qu recaló en ese puerto después de la amenaza de huelga de los obreros de Mar y Playa de dicha localidad, lo que motivó la suspensión de las recaladas, originando un problema de abastecimiento al comercio.

Lunes 23 de diciembre

El 23 de diciembre, la delegación de obreros de Puerto Natales integrada por Arturo Martínez y Manuel Villanueva, expuso ante el diario local “El Magallanes” sus principales demandas: “El objetivo principal de nuestra visita es exponer a nuestra primera autoridad la situación de Natales, donde las autoridades han adoptado medidas represivas contra la huelga, manteniendo en la prisión a doce personas entre las cuales se hayan tgres mujeres… En cada estancia fue ratificada una declaración de los obreros que dejaban constancia de que no aceptaban el convenio firmado en Magallanes y pedían que se reconociera en el Convenio de Natales la firma de sus genuinos representantes, como se ha venido haciendo desde hace más de veinte años… Nuestro propósito y el de toda la clase obrera de Ultima Esperanza  es esperar que se nos reconozca la razón que nos asiste para exigir que se firme el convenio colectivo como se hacía hasta el año pasado, y que los patrones consideren a Natales que es un departamento aparte, con derecho a que se discutan también sus intereses, como se hace con Magallanes.” ([5])

Jueves 26 de diciembre

El 26 de diciembre se informaba que se habían reanudado las faenas en dos estancias de Ultima Esperanza: Cerro Castillo (con 45 obreros) y Cerro Guido (con 58 obreros), y que los detenidos que habían sido enviados a la Cárcel de Punta Arenas fueron embarcados con destino a Valdivia para ponerlos a disposición de la Corte de Apelaciones.  Los dirigentes obreros natalinos detenidos fueron Juan Efraín Ojeda, Rafael González, Hipólito Muñoz, Juan Hernández, Florindo Zúñiga, Horacio Lara, Juan Aguilar Collao, Francisco González, Carlos Reyes, y las dirigentes femeninas obreras María Vásquez y Margarita Barría.

Sábado 28 de diciembre

El 28 de diciembre en la tarde, tuvo lugar en Puerto Natales una asamblea amplia de todos los obreros en huelga, en la que después de oirse la cuenta del delegado enviado a Punta Arenas, Arturo Martínez, se analizó en detalle el estado en que se encontraba el conflicto, resolviéndose que era necesario regresar al trabajo no sin antes dejar constancia pública de las condiciones que se terminaba la huelga, por lo que se aprobó el siguiente voto:

“Teniendo presente:

1° La cuenta dada por el camarada Arturo Martínez sobre la comisión que fue a Magallanes a entrevistarse con el señor Intendente.

2° Que la primera Autoridad Provincial no quiso atender las peticiones de los obreros de campo, por considerar que la huelga en que se encontraban empeñados los trabajadores era ilegal y porque no estaban sindicados legalmente, ofreciendo intervenir una vez que volvieran al trabajo.

3° Que en Chile, según la Constitución existe libertad de asociación, no pudiendo las autoridades atender peticiones de organizaciones ilícitas, o sea las castigadas por el Código Penal y otras leyes penales, circunstancia que no se puede aplicar al Sindicato de Campo y Frigoríficos.  Además, según el Código del Trabajo, la sindicalización no es obligatoria sino facultativa, siendo inaplicable, por otra parte a esta región, en atención a las características especiales de las labores de estos lugares.

4°  Que la detención y envío a Valdivia de doce compañeros entre los cuales van dos mujeres, pretendiendo aplicarles el Decreto-Ley N° 50 es ilegal, ya que este decreto-ley es inconstitucional.

5°  Que el despliegue de fuerzas de carabineros, la traída del crucero “Blanco Encalada”, las medidas de restricción de la libertad de reunión, de palabra y la clausura del local obrero y del Partido Socialista, eran innecesarias en atención a que el movimiento obrero, se desarrollaba en la más absoluta tranquilidad.

6° Que todas estas circunstancias demuestran claramente la confabulación de las autoridades con los patrones, en este caso la Sociedad Rural, para ahogar este movimiento obrero, destinado a obtener una pequeña mejora de salarios, por lo cual los trabajadores deben desistirse de su acción transitoriamente, mientras continúen las actuales circunstancias de represión.

Por lo cual, el Sindicato de Campo y Frigorífico de Puerto Natales, en señal de protesta por esta situación creada a los trabajadores del campo, acuerda: 1° Ordenar la vuelta al trabajo de todos los obreros en huelga el lunes 30 del presente; 2° Comunicar esta resolución a las autoridades; y 3° Esperar la respuesta del señor Intendente de Magallanes, sobre el particular, de acuerdo con su ofrecimiento”. ([6])

En la asamblea se acordó también, agradecer el apoyo recibido por los distintos Comités solidarios, las gestiones de la Junta de Conciliación de Natales, y el respaldo de los Sindicatos de los frigoríficos de Bories y Natales.

Domingo 29 de diciembre

El 29 de diciembre se realizó en Punta Arenas un mitin público en el Teatro Politeama demandando la solución de este conflicto.  Fue convocado por el Sindicato de Gente de Mar, el Comité de Ayuda Fraternal, el Comité Pro-Defensa Social y el Centro Cultural “Juventud Obrera”.

Lunes 30 de diciembre

Los obreros de Ultima Esperanza se reintegraron a sus faenas en las estancias, desde el lunes 30 de diciembre en la mañana.

Esta huelga de los obreros de Ultima Esperanza no solo fué motivo de debates en el Congreso Nacional, cuando el Senador Marmaduque Grove en la sesión del Senado del 10 de enero de 1936, denunció la detención de sus dirigentes y su envío a la Cárcel de Valdivia, sino que además fue objeto de un discurso pronunciado por el delegado chileno a la Conferencia Panamericana del Trabajo que tuvo lugar a inicios de 1936.

Una de las duras lecciones de esta huelga, fue que ambos sindicatos ganaderos comprendieron que no podrían obtener sus reivindicaciones actuando cada uno por separado.  De hecho, a continuación, nunca más actuaron divididos…

([7]).

Manuel Luis Rodríguez U.


[1] EM, 13.12.35, p. 7.

[2] EM, 15.12.35, p. 7.

[3] Municipalidad de Magallanes. Actas de Sesiones Año 1935, p. 360.

[4] EM, 19.12.35, p. 7.

[5] EM, 23.12.35, p. 7.

[6] EM, 30.12.35, p. 5.

[7] Fuentes: “El Magallanes” y testimonio ofrecido al autor por el sr. Oscar Flores. Puerto Natales, octubre 1985.

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