La crisis del carbón y las huelgas de los obreros de las minas de Punta Arenas, 1965 – Historia del Trabajo

Mientras el proceso de luchas sociales en los años sesenta, durante el gobierno de Frei Montalva, se daban en el terreno de la Reforma Agraria y de los campesinos, en otros sectores laborales, las condiciones de trabajo y de remuneraciones continuaban siendo difíciles y precarias, como en el mundo de los obreros mineros del carbón.

El testimonio del histórico dirigente sindical y militante comunista  Francisco Alarcón Barrientos nos sirve para ilustrar esta parte de los conflictos sociales que tuvieron lugar durante de la década de 1960 en Magallanes.

LA CRISIS DE LA INDUSTRIA CARBONIFERA EN MAGALLANES

En abril de 1966 se produjo el primer conflicto de ese año entre el sindicato y la empresa Sociedad Sara Braun, propietaria de mina Pecket.

Después de una huelga de una semana de duración, el 27 de abril se firmó un acta de acuerdo, gracias a la cual los obreros obtuvieron un 30% de reajuste de sus salarios, movilización adecuada para los trabajadores, entre el mineral y la ciudad y el pago del personal de cocina por parte de la empresa.

El texto del acta de avenimiento expresaba en su parte resolutiva:

1.  La Sociedad Sara Braun acepta todos los puntos de la fórmula de avenimiento propuesta por la H. Junta Permanente de Conciliación del Departamento de Magallanes, de fecha 6 de abril de 1966, siempre que el mayor gasto que signifique la aplicación de dichos puntos, sean considerados en los estudios de costos  de extracción y venta del mineral, que realizará la Comisión Técnica designada por el Intendente de la Provincia.  Esta comisión dispondrá de un plazo hasta el 15 de mayo de 1966 para emitir su pronunciamiento.

2.  El plazo para redactar y firmar el convenio definitivo será de 30 días, contados desde la fecha.

3.  Por su parte, los trabajadores de la mina de carbón Pecket, dan por solucionado el conflicto colectivo suscitado con la Sociedad Sara Braun, a raiz de la presentación de su respectivo pliego de peticiones.

4.  Se deja constancia que la totalidad de los puntos discutidos y aceptados directamente entre las partes, se incorporarán al Convenio Colectivo de Trabajo de 1966.

El acta fue suscrita por el señor Francisco Figueroa Neira, por la Sociedad Sara Braun y por el Sindicato de Mina Pecket, sus representantes, Presidente Francisco Alarcón Barrientos, Director, Segundo Uribe Vera.” ([1])

Pero los conflictos mineros no terminaron aquí.

En junio de 1966, los mineros del sector Pecket volvieron a plantear un pliego de demandas que fue aprobado –huelga mediante- tras la intervención de las autoridades del Trabajo.

antiguiabahia

Relataba al respecto “La Prensa Austral”: “esta mañana, luego de una reunión realizada en la Intendencia de la provincia quedó solucionado el conflicto suscitado entre los trabajadores y la Soc. Sara Braun, por no suscripción del acta de avenimiento por parte de los trabajadores.  Los obreros del mineral habían paralizado sus labores en la mañana de hoy  y tenía una duración de 24 horas…Gracias a la intervención del Intendente, este problema quedó solucionado cuando el gerente de la Sociedad, Francisco Figueroa Neira concurrió al despacho de la primera autoridad provincial, para suscribir el acta respectiva.  Los trabajadores regresaron de inmediato a sus labores.” ([2])

A fines de octubre de ese año, los trabajadores del Sindicato Profesional de Obreros Mineros denunciaban a la primera autoridad de la Provincia, los problemas que se estaban presentando en la Mina Pecket, expresando que “…la Sociedad Sara Braun ha dejado de abastecer de madera a la mina, situación que ha creado la paralización de los diferentes laboreos y explotación…Ponemos a su consideración como primera autoridad de la Provincia que esta paralización de la explotación acarreará graves problemas al normal abastecimiento de este producto a la población y diversas instituciones que se surten del carbón Pecket.  A pesar que la Sociedad Sara Braun ha subido el precio del carbón en un 70%, no ha tomado ninguna medida para abastecer en forma eficiente al pueblo.” Firmaban esta comunicación los dirigentes Francisco Alarcón B., Segundo Uribe y Julio Caro C. ([i]).

Esta carta no hacía más que reflejar la lenta y profunda crisis en que se debatía desde hace años la industria carbonífera de la región de Magallanes, tanto por la baja ley de los mantos que se estaban explotando, como por la lenta incorporación del gas como combustible doméstico e industrial en la zona austral.

FRANCISCO ALARCON BARRIENTOS,  DIRIGENTE OBRERO DEL CARBON

Las demandas de los trabajadores mineros afiliados al Sindicato –que sumaban unos 350- estaban directamente relacionadas con el deterioro de sus salarios y otras exigencias, según nos relata Francisco Alarcón, siempre obrero barretero en la mina Pecket: “…las demandas eran obviamente aumento de sueldos, pero habían otras…movilización, de camión a bus; alimentación…nosotros decidíamos lo que se debía comprar de los víveres, teníamos una especie de economato para abastecer a los obreros.” ([3])

Y respecto de la relación entre el Sindicato y los patrones de las minas, especialmente del sector Lynch, recuerda Alarcón: “…el más complicado era el de la Sara Braun, tengo muy malos recuerdos del gerente de la Sociedad Industrial y Comercial Sara Braun, Francisco Figueroa Neira, muy malos recuerdos de el, con un trato muy despectivo, insolente, insolente, en cambio con los demás patrones era posible conversar, y aunque llegábamos a la paralización de faenas siempre se podía conversar con ellos…”

Las condiciones de trabajo en las minas magallánicas, durante de la década de los sesenta, eran muy inferiores a las minas argentinas como El Turbio.

Una vez mas, Francisco Alarcón recuerda y compara dichas formas de trabajo, situados ahora en la realidad concreta de las faenas al interior de las minas: “Yo en Pecket, era barretero.  Esa era la pega más dura; el problema es que en el Turbio por ejemplo, se sacaba el carbón con el famoso martillo a compresión de aire, y acá (en Magallanes) era con pura picota, cuña y combo: brutal!…brutal! y nos alumbrábamos con lámparas a batería…”

Y en cuanto al salario que recibían esta categoría de trabajadores y su poder adquisitivo, agrega “…no era mal sueldo, para la época no era mal sueldo…pero yo por ejemplo, me daba para que yo me compre un traje y un par de zapatos nuevos para las Fiestas Patrias…” ([4])

Retratando la crisis de la industria carbonífera, que como hemos visto en este relato histórico, se venía arrastrando desde la década de 1940, el escritor José Kramarenko, describía la crisis del carbón en Puerto Natales, en los siguientes términos: “Es una vieja historia.  Tanto en la Mina Elena de la firma Montes como en la de Natales, se sucedieron hechos que influyeron en el encarecimiento del carbón y a ello se agregaron diversos movimientos sociales que aun siendo de estricta justicia, decidieron a los interesados argentinos a trabajar por su cuenta. Vemos pues que gran parte de los yacimientos carboníferos de nuestra zona están casi abandonados e inexplotados racionalmente.  Recordemos el ferrocarril  de Mina Loreto, que trasladaba el carbón de la mina hasta las bodegas en los muelles.  Y no es la única que dejó de producir…” ([5])

Manuel Luis Rodríguez U.


[1] EM, 27.04.66, p. 3.

[2] LPA, 17.06.66, p. 2.

[3] Testimonio oral de Francisco Alarcón Barrientos al autor.  Julio de 2003 y abril de 2004.

[4] Testimonio oral de Francisco Alarcón Barrientos al autor.  Julio de 2003 y abril de 2004.

[5] EM, 7.08.68, p. 3. Columna “Hoy” por José Kramarenko.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s