El gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular en Magallanes, 1970-1973: obras y realizaciones

PREFACIO.

Esta es una historia no escrita.

La idea de realizar una investigación acerca del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes surgió, por un lado, de la falta de relatos históricos que permitan ilustrar a las nuevas generaciones del significado, contexto, proyectos, fracasos y logros de ese período, y por el otro, de la posibilidad que ofrece una considerable cantidad de fuentes bibliográficas y documentales inéditas e inexploradas.

Un extraño silencio ronda alrededor de la Unidad Popular y del gobierno de Salvador Allende en Magallanes, un silencio alimentado por el paso inexorable de los años, por las versiones parciales e interesadas y hasta por relatos históricos basados en el prejuicio ideológico y la visión deliberadamente peyorativa.

Es probable que escribir una historia sobre la Unidad Popular sea una especie de “bestia negra” de los historiadores y comentaristas. ¿Será por eso que relatar los hechos y su contexto controversial resulta ser un peligroso contrasentido?   Quienes fueron los adversarios y opositores a la Unidad Popular son –dos generaciones transcurridas- casi los mismos que prefieren permanecer en el silencio del desconocimiento y la negación.

¿Quién le tiene miedo a los hechos?

Los hechos, en ciencia y en Política, son la prueba irrefutable de las palabras, los discursos, los anuncios y los proyectos.

El punto de partida de esta investigación, se sitúa en la década de los años de 1990, cuando elaboré un ensayo histórico que se hizo público en 1996 titulado: “Gañanes, peones y obreros: Historia del Trabajo y los Trabajadores en Magallanes y la Patagonia, 1843-1973”, donde aparecen numerosas referencias sobre el gobierno de la UP y su relación con el movimiento sindical.

En el curso de ese estudio tuve ocasión de examinar los archivos completos de la prensa regional, para intentar una reconstrucción cronológica de los principales hechos políticos y sociales asociados a la gestión de gobierno en el período entre 1970 y 1973 en Magallanes.

Pero además, hay razones de orden personal que explican esta investigación.

Producto de mi condición de militante y dirigente de la Izquierda Cristiana, tuve la oportunidad de participar como representante de ese partido en el Comité Político Provincial de la Unidad Popular entre febrero de 1972 y septiembre de 1973, y entre los meses de marzo a septiembre de 1973 trabajé como encargado del Comité Provincial de Abastecimientos, una oficina de coordinación bajo la dirección del Intendente Provincial Octavio Castro y en coordinación con la Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC) a cargo del general Alberto Bachelet.

Asistí por tanto, a muchas de las decisiones que se adoptaron en el ámbito político durante el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Aquella experiencia breve de gestión pública en el Gobierno de la Unidad Popular, fue un aliciente para intentar conocer con mayor profundidad las obras y realizaciones, los avances y proyectos que dieron forma y contenido a aquel intenso período de nuestras vidas.

Para esta investigación me sitúo en la perspectiva de la Ciencia Política y de la Historia Social y Política, para describir y comprender los procesos políticos, económicos y sociales en los que nos vimos sumergidos.

No es mi intención aquí de idealizar al gobierno de la Unidad Popular, ni de agotar el tema o de cubrir la totalidad de los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales de ese período, sino solo ocuparse de la obra, proyectos y realizaciones del gobierno y la gestión pública en Magallanes. No es una historia gráfica, sino un recuento de los hechos a partir de los documentos y las publicaciones.

La historia de la Unidad Popular en Magallanes se encuentra en gran parte inédita y dispersa en numerosos archivos, registros y documentos.

La prensa escrita de la época –atravesada por las divisiones y conflictos prevalecientes- ha sido una fuente primordial de este estudio.  Mientras La Prensa Austral (de circulación matinal) siguió una línea editorial conservadora y opositora al gobierno de Allende, el diario El Magallanes (de circulación vespertina) y constituido en 1971 en cooperativa de trabajadores, difundió periodísticamente toda la obra del gobierno de la Unidad Popular.

Este ensayo es el resultado de una amplia investigación documental y bibliográfica –iniciada en 2014- y que pretende contribuir a llenar un vacío historiográfico mediante el tratamiento crítico de fuentes originales del período 1970-1973, para presentar una historia de la gestión del Gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Desde un punto de vista teórico-conceptual, esta historia requiere de la confluencia de categorías de análisis de a lo menos tres disciplinas: la Historia Política y Social, la Historia Regional y la Ciencia Política.

Las preguntas de investigación que se plantearon fueron dos:

¿Qué propuestas, proyectos y visión del desarrollo regional planteaba la Unidad Popular para Magallanes?

¿Cuáles fueron las principales obras y realizaciones y qué proyectos sólo alcanzaron a ser diseñados o quedaron inconclusos en el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes?

En cuanto a las fuentes de esta investigación, he optado por compulsar archivos, colecciones y textos originales de la época y a los testimonios directos de personas que hoy sobreviven y que tuvieron algún grado de participación en la gestión del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

No se puede perder de vista que nuestro objeto de investigación fue la gestión a escala regional de un gobierno inconcluso.  Las iniciativas y proyectos que figuran en los programas, estrategias y planes de desarrollo alcanzaron distintos grados de maduración y de ejecución.

Lo que aquí se relata es una historia del Gobierno y de la gestión de gobierno de la Unidad Popular en la región de Magallanes, es decir, de los proyectos y programas y de las obras y realizaciones de ese gobierno, y donde se abordan también algunos aspectos de la historia política, electoral y social de la izquierda en Magallanes antes o después de 1970, datos que forman el contexto del período estudiado.

Es mi deber expresar un agradecimiento especial a la Fundación Salvador Allende por su patrocinio y muy particularmente a todas las personas, amigos y compañeros que han ofrecido sus testimonios, relatos y documentos para esta investigación.

Este ensayo es una contribución a la memoria de la izquierda y al conocimiento de la historia política y la historia social de Magallanes, en el período del gobierno del Presidente Salvador Allende y de la Unidad Popular en la región más austral de Chile.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, marzo de 2019.-

Lea y descargue aquí el texto completo:

Anuncios

En el Centenario de la Comuna de Puerto Natales – Ivan Ljubetic Vargas, historiador

EN EL CENTENARIO DE LA COMUNA DE PUERTO NATALES

  Iván Ljubetic Vargas,

historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren,  CEILER

 

PUERTO NATALES

cropped-fom.jpg

Puerto Natales es una ciudad de 15.500 habitantes que se encuentra en la XII Región de Magallanes y Antártica Chilena, en la provincia Ultima Esperanza, de la cual es su capital.

Esta ubicada en la Patagonia. Esta parte de Chile fue bautizada con ese nombre por la expedición de Hernando de Magallanes, marino portugués al servicio del rey de España, que el 1º de noviembre de 1520  descubrió el estrecho que hoy llega su nombre.

En el borde norte del Estrecho de Magallanes, desde donde se extiende la Patagonia,  está Punta Arenas. A 247 kilómetros al  Noroeste de esta ciudad,  fue construido en 1911, sobre una puntilla de suave pendiente, Puerto Natales.  Lo bañan las aguas del canal Señoret y desde la ciudad se contemplan los Andes patagónicos.

Puerto Natales es la puerta de ingreso a hermosos paisajes como son los mundialmente conocidos Parque Nacional Torres del Paine, la Cueva del Mirmidón y el Parque Nacional de los Glaciares.

 

LOS FRIGORÍFICOS

 

Explotación de los obreros en frigoríficos

 

Entre 1911 y 1917 se construyeron e instalaron los frigoríficos Bories y Natales.  Aunque trabajaban por temporadas, eran los que le daban vida a la ciudad.

Puerto Natales  tenía enorme actividad y su bahía era surcada constantemente por vapores de carga. Era el punto de embarque de la producción de lanas y cueros de la Patagonia argentina. El ganado era traído en largas jornadas, por gauchos desde el Lago Viedma y sobre todo desde las estancias cercanas a la frontera. Se faenaba en los frigoríficos  y luego el producto era depositado en bodegas, en espera de ser embarcado en los vapores laneros ingleses o en los buques de cabotaje que lo llevaban a Punta Arenas o al norte del país.

A seis kilómetros al nordeste de Puerto Natales está Puerto Bories, donde en 1913 se comenzó a construir el frigorífico “Bories”.  En  1915 laboraban en él 300 obreros. Había mucho movimiento. Cada 8 o 15 días atracaban barcos que se llevaban los productos hacia el extranjero. Toda la actividad dependía de la ganadería.

En 1916 se instaló en las inmediaciones un retén de carabineros.

 

LA DURA EXPLOTACIÓN

Las condiciones de trabajo y de vida en el frigorífico de Puerto Natales eran  pésimas. A cada trabajador se le entregaban tres cueros sucios para dormir. El que los cortara o hiciera pedazos era despedido de inmediato. Tenían que dormir en tres corridas de camarotes. Los dormitorios no contaban con luz y se les prohibía terminantemente ingresar a la cocina. Tenían que picar  la leña para hacer la comida, que era abundante, pero mala. Los capataces vigilaban constantemente. Se acumuló la ira en los pechos de los trabajadores. Estos soportaron  la humillación. Hasta que estalló violenta la protesta el 23 de enero de 1919.

 

LA HUELGA

Puerto Natales vivió uno  de los episodios más relevantes de la historia del movimiento obrero chileno, que es muy poco conocido y que la historia oficial ha tergiversado, pero especialmente silenciado. Fue la Comuna de Puerto Natales.

Los  trabajadores de los frigoríficos de Puerto Natales y Bories, afiliados a la poderosa Federación  Obrera de Magallanes, declararon una huelga el lunes 20 de enero de 1919.

El miércoles 22 se firmó un acuerdo con  la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, propietaria de ambos establecimientos.

Debido a lo positivo del arreglo, los operarios volvieron en completa tranquilidad en Puerto Natales.

Huelga en frigorífico de Puerto Natales

MORTAL PROVOCACIÓN

Pero  no ocurrió igual en Puerto Bories. En ese frigorífico el administrador Míster Kidd  llevó  a cabo represalias y provocaciones. Una de ellas consistió a negarse a cancelar un trabajo de pintura que había encargado a dos obreros. Hubo fuerte discusión por ello.

Ante este hecho se reunió el Subcomité de la Federación Obrera, quien designó una comisión que fuera a poner fin a la dificultad surgida. Al dirigirse a la Administración observaron que había carabineros apostados en las partes más estratégicas del establecimiento (Después se supo que así lo había dispuesto el administrador). La Comisión de los trabajadores hizo varias proposiciones.  Todas fueron rechazadas. Hubo un breve y violento intercambio de palabras. Míster Kidd sacó un revólver y disparó contra  Carlos Viveros, dirigente de la Federación  Obrera de Magallanes, quien murió instantáneamente.

El  asesino huyó al interior del establecimiento, precisamente donde estaban apostados los policías.  Algunos de los miembros de la comisión lo persiguieron. Los carabineros dispararon sobre ellos, Dos cayeron muertos. Los obreros respondieron.  Fue herido mortalmente un policía.

RESPONDEN LOS TRABAJADORES

Mientras tanto un grupo de trabajadores de Puerto Natales se dirigieron a Bories al saberse que allí ocurrían incidentes. Al pasar ante el retén de carabineros próximo al Chorrillo Natales fueron atacados con fuego de carabinas. Quedaron varios heridos, muriendo algunos.

Los que seguían laborando salieron a la calle. Buscaron armas. Se reunieron en la sede de la Federación Obrera y acordaron recorrer el pueblo en señal de protesta. Los policías izaron provocadoramente una bandera roja sobre su  edificio, como indicando ¡guerra a muerte!  La columna siguió su camino. Fue baleada brutal y cobardemente por los carabineros  atrincherados en el cuartel. Los obreros respondieron el fuego. El combate duró  seis horas: desde las 14 a las 20. Cayeron muertos   cuatro policías.  Los otros se rindieron, fueron desarmados y dejados en calidad de detenidos. Los trabajadores tuvieron tres bajas.

LA COMUNA DE NATALES

Durante varios días, a partir del 23 de enero de 1919, Puerto Natales estuvo bajo la autoridad de la Federación Obrera de Magallanes. Fue la “Comuna de Natales”, período en que hubo total tranquilidad. Obreros armados patrullaban la ciudad, resguardando el orden. Los frigoríficos funcionaron normalmente.

Se le da el nombre de “Comuna de Natales”, comparando este episodio en el sur de Chile -guardando todas las distancias y diferencias- con  la Comuna de París, uno de los hitos más importantes del movimiento revolucionario mundial,  cuando los obreros parisinos se tomaron el poder en la capital de Francia por cerca de tres meses, de marzo a mayo de 1871.

LA REVANCHA REACCIONARIA

Días después llegaron desde Punta Arenas fuerzas militares –del Ejército y de la Marina, al mando del capitán Numa Herbaje- para tomar el control de  Natales.

Recién entonces apareció el mayor  Bravo, subdelegado de Ultima Esperanza, que había permanecido escondido desde el 23 de enero.

Casi simultáneamente con la llegada de las fuerzas armadas, fondeó en la bahía un barco trayendo a bordo al Juez Miranda Aguirre, que venía a instruir el sumario correspondiente.

Usía no desembarcó. Se instaló en la misma nave y allí procedió a tomar las declaraciones del caso. Ordenó la detención de 27 trabajadores, que fueron enviados a la cárcel de Punta Arenas. Entre ellos, los miembros de la comisión enviada por la Federación Obrera de Magallanes para contribuir a solucionar el conflicto y que habían viajado en el mismo barco en que vino el juez. En la noche del 15 de febrero arribó a Punta Arenas el buque Alejandro, trayendo a los primeros detenidos desde Natales.

INTENTO DE MASACRE

Apenas reasumió su cargo, que había abandonado cobardemente, el subdelegado, mayor de Ejército Bravo hizo conducir, por un piquete de marinos, a los obreros del frigorífico de Puerto Natales a los faldeos de un cerro, ubicado a la salida de la ciudad, colocándose el pelotón de la marinería a los pies del cerro. Sospechando que algo grave se tramaba, las mujeres que habían sido avisadas de lo que  ocurría, corrieron con sus chiquillos a ponerse junto a los obreros. El subdelegado les ordenó que se retiraran de ahí. Nadie le obedeció. Fue un momento de enorme tensión. Los marinos prepararon sus armas. Entonces, en un gesto  heroico, José Domange, presidente de la Cruz Roja, se colocó delante de los trabajadores y sus familiares, con su gente y su estandarte. Y no se movieron de allí hasta que se retiró la tropa de la marinería.

La valiente actitud de los miembros de la Cruz Roja evitó que se perpetrara una nueva masacre en la historia del movimiento obrero chileno.

UN MONSTRUOSO PROCESO

Se inició el proceso. El periódico “El Trabajo”, de la Federación Obrera de Magallanes, escribió en su edición del 2 de febrero de 1919: “Las leyes, la justicia, no han sido hecha para el trabajador, han sido hechas para los burgueses. De manera que en todos los sumarios que se instruyan para las responsabilidades, el obrero se llevará la peor parte.

¡Basta ya de pisotear el derecho del pueblo!”

Agregaba más adelante: “Al atenernos a los comentarios y declaraciones estampadas en los diarios, tendríamos la conclusión de  que el obrero es el único culpable de los sucesos de Natales… Se ha dicho que nuestros compañeros atacaron a carabineros desarmados. ¿Y cómo hirieron entonces desde el primer momento, los carabineros, a varios trabajadores?”

A medida que avanzaba el proceso iba quedando en claro que los planteamientos de la prensa obrera eran totalmente justos.

“El Trabajo”, escribió en lu edición ya citada: “¿Por qué en el famoso proceso aparecen culpables nuestros compañeros, no más? ¿Y los asesinos de nuestros camaradas: Viveros, Espinoza, Therán, Saldivia, Mancilla etc, dónde están detenidos, esos asesinos?”.

 EXPONIENDO LA VERDAD

Julio Munizaga Ossandón, abogado defensor de los obreros inculpados y declarados reos, señaló en parte de su alegato: “Los diversos delitos, conexos o no, que se han pesquisado dentro del sumario de esta causa, se originaron con motivo de la manifestación violenta que tuvo en Natales la lucha entre el capital y el trabajo… No fue otra la causa de aquellos lamentables sucesos, porque el obrero nacional es de suyo laborioso, tranquilo y hasta resignado, el alma  colectiva, popular sólo se desborda, cuando se siente víctima de injusticias evidentes… Cualquier cosa bastó para producir la conflagración, que en todo caso no emanó de un consorcio delictuoso y premeditado, como lo prueba el hecho de que en el frigorífico de Bories, donde tuvieron su origen los trágicos acontecimientos, los obreros andaban casi todos sin armas, y sólo vinieron a proveerse de ellas cuando llegaron a Natales, después de la muerte de numerosos obreros y de tres carabineros. Es menester dejar constancia, asimismo, que las indagaciones de este sumario, se hicieron desde el principio con un criterio unilateral: Así, no he encontrado yo, en todo él, una sola diligencia indagatoria tendiente a establecer el origen de la muerte de cualquiera de los numerosos obreros, que perecieron en la refriega, y ni siquiera si fue o no  efectivo, que Mr. Kidd disparó él primero su arma, contra los obreros en Bories, como asimismo, si los carabineros dispararon primero o no contra los obreros frente al cuartel de Natales, a pesar de que estas aseveraciones eran vox populi, en aquellos días”.

LA “JUSTICIA” BURGUESA

El proceso se alargó por meses. Ante esto, la Federación Obrera realizó un mitin el 9 de agosto de 1919 en Punta Arenas protestando por la “prisión arbitraria de los compañeros presos por los sucesos de Natales”. Eran 27, entre ellos, cinco menores de edad.

Sólo cerca de diez meses de haberse iniciado se dio término al juicio. La mayoría de los 27, que permanecieron todo ese tiempo en la cárcel, fue puesta en libertad. Unos seis condenados a varios años de prisión. Ningún policía fue enjuiciado. Tampoco el asesino del Administrador, Míster Kidd. Este siguió persiguiendo y despidiendo arbitrariamente a los  obreros.

A NO OLVIDAR LA  HISTORIA

Los trabajadores no olvidaron a sus compañeros caídos en ese capítulo de la lucha de clases. En el cementerio viejo de Natales en la tumba donde están sus restos hay una lápida en que se lee:

“…Sucumbieron en la acción por la idea y el pensamiento libre…

Pensamiento y acción es la divisa”.

También construyeron una plazoleta en recuerdo a los caídos el 23 de enero de 1919 y  en homenaje a quienes, como dijo Carlos  Marx refiriéndose a los comuneros de París de 1871, “tomaron el cielo por asalto”.

Durante la dictadura fascista se pretendió borrar de la memoria colectiva la Comuna de Natales. Por eso en 1976 un Alcalde designado por Pinochet, ordenó reemplazar la plazoleta hecha por los obreros, por otra, en la que se levantó un monolito con una leyenda: “La ilustre Municipalidad de Puerto Natales al insigne marino Juan Tomás Rogers”.

La dictadura fascista pasó, la clase trabajadora permanece.

Nosotros debemos levantar la verdad histórica y sacar lecciones de ella.

ASÍ OCURRIERON LAS COSAS

El 23 de enero de 1919 se produjo en Puerto Natales uno de los capítulos de la lucha de clase entre la clase obrera y la burguesía. Hubo encuentros provocados por los administradores y la policía. A los ataques armados de carabineros, los trabajadores se armaron y combatieron. Vencieron y durante varios días Puerto Natales estuvo bajo la autoridad de la Federación Obrera de Magallanes, la “Comuna de Natales”, caso único en la historia de Chile.

Entregaron el poder, sin resistencia, a las fuerzas armadas llegadas de Punta Arenas. Y una vez ocurrido esto, vino la venganza de la burguesía, usando no sólo las fuerzas armadas sino, especialmente la  “Justicia”. El  juicio llevado adelante fue un fraude.

          

 

 

La revuelta obrera de Frigorífico Bories y Puerto Natales en 1919

PRESENTACIÓN.

Los sucesos de 1919 en Natales han pasado casi al olvido y este documento intenta aportar  nuevos datos y hallazgos significativos.  Sin embargo, el documento más importante que no ha sido encontrado hasta el día de hoy, y que puede aportar una visión más completa de los sucesos, es el texto original del expediente judicial que fue iniciado con motivo de esta revuelta.

Este relato contiene el resultado de una investigación histórica, documental y bibliográfica efectuada por el autor en bibliotecas y archivos de Chile, Argentina y Francia entre 1984 y 1994 y forma parte del primer volúmen del libro: “Historia del Trabajo y los Trabajadores de Magallanes y la Patagonia, 1843-1973” publicado originalmente en internet en 1996.

frigorifico_de_puerto_natales_1919

Para esta investigación hemos compulsado detalladamente la prensa obrera de Magallanes y de la Patagonia argentina, en particular los periódicos “La Unión” de Río Gallegos y los diarios “El Trabajo”, “El Comercio”, “Chile Austral”, “El Magallanes” y “Magellan Times” de Punta Arenas, además de consultar los archivos Municipal de Río Gallegos y Punta Arenas, el Archivo Nacional de Buenos Aires y Santiago de Chile, la biblioteca y archivo de correspondencia de Mauricio Braun en el Museo Regional de Magallanes y la biblioteca del Instituto de la Patagonia en Punta Arenas.   También hemos recogido información en el Archivo y biblioteca de la Sociedad de Amigos de la Comuna de Paris en Francia.

Las comunicaciones entre la Federación Obrera en Punta Arenas y la Sub-Delegación en Puerto Natales se fueron haciendo diarias, de manera que en ese entonces, los hechos y las noticias ocurridas en un día en una ciudad, eran conocidas en la otra ciudad el mismo día (puesto que funcionaba la comunicación telefónica o telegráfica) o al día siguiente.

El contexto general que caracteriza los sucesos de 1919 en Puerto Bories y Puerto Natales, está dado por una creciente tensión social entre los gremios de trabajadores, especialmente de aquellos asociados a la actividad ganadera y frigorífica y las empresas ganaderas que dominaban la actividad económica en el territorio magallánico y patagónico.

Allí donde hay combustible y chispa, surge el fuego.

No hay conflicto si no hay ingredientes objetivos y subjetivos que empujan al choque.

Entre los obreros, reinaba un ambiente de tensión originado en el frecuente maltrato y abuso de que eran objeto los trabajadores por parte de los administradores y capataces de los establecimientos ganaderos (ingleses en su mayor parte) y alimentado además, subjetivamente, por la orientación anarquista y el estilo confrontacional de los dirigentes de la Federación Obrera local.

Pero además, pesaban otros elementos en el escenario: los precios de la lana se habían desplomado en los mercados internacionales producto de la guerra mundial (1914-1918) y por lo tanto, al tiempo que el poder adquisitivo de los salarios había caido (ante la carestía de los productos de importación y de la carne), las empresas ganaderas se negaban a aumentar los salarios ante los petitorios anuales de la Federación Obrera, para evitar la disminución de sus ganancias.

El componente económico de la situación en la Patagonia producto de la crisis económica, originó grandes huelgas en  1915 y 1916 las que habían paralizado la esquila y dificultado la exportación de lanas, y por las contínuas alzas de precios de los artículos esenciales.

Indirectamente, la revuelta obrera en Natales es un efecto retardado de la crisis en la economía ganadera magallánica ocasionada por la primera guerra mundial y la interrupción del comercio marítimo entre la Patagonia chileno-argentina con los puertos ingleses, producto de la guerra submarina entre Alemania e Inglaterra en el océano Atlántico.

Toda la economía ganadera de exportación que se había instalado en la Patagonia chileno-argentina desde la década de 1880-1890, estaba golpeada por la crisis al romperse los flujos de circulación de la navegación marítima y comercial entre los centros productivos australes y los mercados europeos e ingleses en particular.

Al momento de los hechos que vamos a relatar, el Frigorífico Bories de propiedad de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego era el más grande establecimiento frigorífico de la región magallánica. El frigorífico había comenzado a operar en 1910 en la elaboración de carne conservada, habiéndose concluido sus instalaciones en 1914.

En 1919, el Frigorífico Bories abarcaba las especialidades de Frigorífico, conservación de carnes, fabricación de extracto de carnes y curtiduría, poseyendo además una fábrica de ladrillos, un aserradero, un vapor y un pequeño ferrocarril de trocha angosta hasta Puerto Natales. Se trataba de un establecimiento con capacidad para faenar 300.000 animales, habiendo producido en 1918 la suma de 5.000 toneladas de carne frigorizada, y en el cual trabajaban un promedio de 700 obreros.

Para entender los sucesos de 1919 en Natales, hay que relacionarlos con el asalto e incendio de la Federación Obrera de 1920 en Punta Arenas y las revueltas obreras en Santa Cruz (Argentina) en 1921.   Todos estos movimientos están relacionados entre sí por las demandas de mayores salarios y mejores condiciones de vida para los trabajadores y se enfrentan a poderosas empresas, verdaderos imperios ganaderos corporativos que controlan gran parte de la actividad económica, financiera y productiva y que tienen a los respectivos gobiernos y al Estado a su disposición.

Los trabajadores en la Patagonia austral en la década de los años 10 y los años 20, sometidos a las reglas y rutinas de un capitalismo salvaje, sin legislación laboral que los proteja, están literalmente solos frente al poder político, económico y cultural combinado de los empresarios, los gobiernos y el Ejército y la Iglesia católica.

Esta es una contribución al conocimiento y la memoria del trabajo y los trabajadores en la región más austral de la Patagonia chileno-argentina.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, Chile, verano de 1998.

Lea y descargue aquí el ensayo:

la revuelta obrera del frigorifico bories y puerto natales en 1919

 

El gobierno de la Unidad Popular y de Salvador Allende en Magallanes, 1970-1973 – Avances de una investigación

PREFACIO.

Esta es una historia no escrita.

La idea de realizar una investigación acerca del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes surgió, por un lado, de la falta de relatos históricos que permitan ilustrar a las nuevas generaciones del significado, contexto, proyectos, fracasos y logros de ese período, y por el otro, de la posibilidad que ofrece una considerable cantidad de fuentes bibliográficas y documentales inéditas e inexploradas.

Un extraño silencio ronda alrededor de la Unidad Popular y del gobierno de Salvador Allende en Magallanes, un silencio alimentado por el paso inexorable de los años, por las versiones parciales e interesadas y hasta por relatos históricos basados en el prejuicio ideológico y la visión deliberadamente peyorativa.

Es probable que escribir una historia sobre la Unidad Popular sea una especie de “bestia negra” de los historiadores y comentaristas. ¿Será por eso que relatar los hechos y su contexto controversial resulta ser un peligroso contrasentido?   Quienes fueron los adversarios y opositores a la Unidad Popular son –dos generaciones transcurridas- casi los mismos que prefieren permanecer en el silencio del desconocimiento y la negación.

¿Quién le tiene miedo a los hechos?

Los hechos, en ciencia y en Política, son la prueba irrefutable de las palabras, los discursos, los anuncios y los proyectos.

El punto de partida de esta investigación, se sitúa en la década de los años de 1990, cuando elaboré un ensayo histórico que se hizo público en 1996 titulado: “Gañanes, peones y obreros: Historia del Trabajo y los Trabajadores en Magallanes y la Patagonia, 1843-1973”, donde aparecen numerosas referencias sobre el gobierno de la UP y su relación con el movimiento sindical.

gasma1971

En el curso de ese estudio tuve ocasión de examinar los archivos completos de la prensa regional, de manera que era posible una reconstrucción cronológica de los principales hechos políticos y sociales del período entre 1970 y 1973 en Magallanes.

Pero además, hay razones de orden personal que explican esta investigación.

Producto de mi participación como dirigente de la Izquierda Cristiana, tuve la oportunidad de desempeñarme como representante de este partido dentro del Comité Político Provincial de la Unidad Popular entre febrero de 1972 y septiembre de 1973, y entre los meses de marzo a septiembre de 1973 trabajé como encargado del Comité Provincial de Abastecimientos, una oficina de coordinación bajo la dirección del Intendente Provincial Octavio Castro y en coordinación con la Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC) a cargo del general Alberto Bachelet.

 Asistí por tanto, a muchas de las decisiones que se adoptaron en el ámbito político durante el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Aquella experiencia breve de gestión pública en el Gobierno de la Unidad Popular en la provincia, fue un aliciente para intentar conocer con mayor profundidad las obras y realizaciones, los avances y proyectos que dieron forma y contenido a aquel intenso período.

Para esta investigación me sitúo en la perspectiva de la Ciencia Política y de la Historia Social y Política para describir y comprender los procesos políticos, económicos y sociales que tuvieron lugar entre 1970 y 1973 en Magallanes.

No es la intención aquí de idealizar al gobierno de la Unidad Popular, ni de agotar el tema o de cubrir la totalidad de los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales de ese período, sino solo ocuparse de la obra, proyectos y realizaciones del gobierno y la gestión pública en Magallanes.

La historia de la Unidad Popular en Magallanes se encuentra en gran parte inédita en numerosos archivos, registros y documentos.

La prensa escrita de la época –atravesada por las divisiones y conflictos prevalecientes- ha sido una fuente primordial de este estudio.  Mientras La Prensa Austral (de circulación matinal) siguió una línea editorial conservadora y opositora al gobierno de Allende, el diario El Magallanes (de circulación vespertina) y constituido en 1971 como cooperativa de trabajadores, difundió periodísticamente toda la obra del gobierno de la Unidad Popular.

Este ensayo es el resultado de una amplia investigación documental y bibliográfica –iniciada en 2014- y que pretende contribuir a llenar un vacío historiográfico mediante el tratamiento crítico de fuentes originales del período 1970-1973, para presentar una historia de la gestión del Gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Desde un punto de vista teórico-conceptual, esta historia requiere de la confluencia de categorías de análisis de a lo menos tres disciplinas: la Historia Política y Social, la Historia Regional y la Ciencia Política.

Las preguntas de investigación que se plantearon fueron dos:   ¿Qué propuestas, proyectos y visión del desarrollo regional planteaba la Unidad Popular para Magallanes? ¿Cuáles fueron las principales obras y realizaciones y qué proyectos sólo alcanzaron a ser diseñados o quedaron inconclusos en el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes?

En cuanto a las fuentes de esta investigación, he optado por compulsar archivos, colecciones y textos originales de la época y a los testimonios directos de personas que hoy sobreviven y que tuvieron algún grado de participación en la gestión del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

No se puede perder de vista que nuestro objeto de investigación fue la gestión a escala regional de un gobierno inconcluso.  Las iniciativas y proyectos que figuran en los programas, estrategias y planes de desarrollo alcanzaron distintos grados de maduración y de ejecución.

Lo que aquí se relata es una historia del Gobierno y de la gestión de gobierno de la Unidad Popular, es decir, de los proyectos y programas y de las obras y realizaciones de ese gobierno y, por tanto, ésta no es una historia de la Unidad Popular como coalición, ni aborda la historia política, electoral o social de la izquierda en Magallanes antes o después de 1970, aunque éstos son datos que deben considerarse en el contexto del período estudiado.

EL AÑO 1971.

El año 1971 se puede caracterizar como el año de las definiciones de política y del impulso inicial a programas y proyectos, con un énfasis en obras de infraestructura y Reforma Agraria.

El primer paso para la conformación del área de propiedad social fue la estatización de la Banca. Para este efecto la Corporación, el Banco Central y el Banco del Estado se coordinaron para para abrir un poder comprador de acciones de la banca nacional. La propiedad social del sistema financiero, de acuerdo a los fundamentos del Programa de la Unidad Popular, era esencial para dirigir con efectividad la captación y redistribución de los fondos financieros.

El primer banco regional que inició su estatización fue el Banco Yugoslavo., Según el informe “Corfo en el gobierno de la Unidad Popular, 4 noviembre 1970, 4 noviembre 1971” el Estado inició el proceso adquiriendo el 4.3% de las acciones de dicho banco. ([i])

Una de las primeras decisiones del nuevo gobierno fue la expropiación de la empresa Lanera Austral: el 27 de enero de 1971, se nacionalizó mediante decreto de insistencia ante la Contraloría, la empresa Lanera Austral.

El 12 de febrero se celebró un nuevo aniversario de la fundación de la CUT y escribía al respecto “El Magallanes”: “Hoy cumple 18 años la Central Unica. Los trabajadores organizados de Chile están hoy de fiesta.  Su organización, la Central Unica de Trabajadores cumple 18 años de vida al servicio de los trabajadores chilenos…Gran papel está jugando ahora la CUT, cuando en Chile se instauró un Gobierno Popular, en cuyo gabinete hay cuatro obreros, algo nunca visto…”

Y respecto de las celebraciones agregaba: “…el Consejo Provincial elaboró un programa que contempla, para hoy a las 11.30 horas, una romería al cementerio, para depositar una ofrenda floral en la tumba en que descansan los restos de los mártires de la Federación Obrera de Magallanes…en el camposanto usará de la palabra el Consejero de la CUT, José Donoso H.  A las 12 horas habrá una cadena radial, en la que usará de la palabra el subsecretario de la entidad gremial, Hernán Alvarez Navarro. Posteriormente, a las 19 horas en el local de la Unión de Obreros Petrolíferos, será ofrecido un coctel a los dirigentes sindicales, Intendente, Alcalde, regidores, jefes de las FF.AA. y Carabineros, jefe del Servicio de Seguro Social, Servicio Nacional de Salud, Juez del Trabajo, Inspector Provincial del Trabajo, Vicerrector de la UTE, Vicepresidente de la Cormag, fundadores de la Central Unica, jefes de partidos políticos de la Unidad Popular y Democracia Cristiana y periodistas de prensa, radio y TV.  En el acto usará de la palabra el Secretario Provincial Francisco Alarcón Barrientos.

A inicios de 1971 el Presidente Salvador Allende visitó Magallanes, y para esta ocasión, todas las nuevas designaciones debían haber asumido en sus funciones.

En la primera visita de Allende a Magallanes como Presidente, se destacaron dos avances importantes del inicio de su gestión: la firma del convenio entre ENAP y CORMAG que dio origen al proyecto GASMA, y la puesta en marcha de un ambicioso plan de obras públicas, además de la expropiación de la industria Lanera Austral, la continuación del proceso de expropiaciones de grandes estancias para el proceso de Reforma Agraria y las primeras nacionalizaciones de los bancos.

El diario El Magallanes del 1° de marzo tituló: “Desde ayer el gas pasó a ser patrimonio exclusivo de ENAP.”

La visita del Presidente Allende, que abarcó Magallanes, Ultima Esperanza y Tierra del Fuego, dio ocasión a masivas manifestaciones populares de apoyo.  El recibimiento popular a Salvador Allende en Punta Arenas fue masivo, como lo muestra la portada del periódico El Magallanes de Punta Arenas del 1º de marzo de 1971.

El 27 de febrero, el Presidente Allende en Cerro Sombrero anunció que ENAP se hacía cargo de la distribución del gas natural: “Ahora estamos aquí, en un acto que, indiscutiblemente, tiene una gran significación y es para mí placentero señalar que he escuchado con agrado las expresiones del señor Héctor Wilson, hasta hace unos minutos Presidente de SERVIGAS. Él, en su intervención, ha sido claro -por eso yo se lo agradezco- frente a un cúmulo de comentarios injustificados sobre la actitud del Gobierno que presido. Él, que es extranjero por haber nacido en otro país, pero no por su actitud, viene a decirnos que la empresa que presidía, voluntariamente y conociendo el propósito del Gobierno, hizo una proposición aceptada por nosotros que está contenida en el documento, que ha sido parcialmente leído, para que la Empresa Nacional del Petróleo se haga cargo de la distribución del gas en la provincia de Magallanes.

Y refiriéndose a los proyectos en curso para la explotación y distribución de gas en Magallanes, el Presidente Allende expresó: “Queremos, de la misma manera, un mayor aprovechamiento de las reservas de gas natural de Magallanes, que representan cien mil millones de metros cúbicos, tres veces la reserva actual de crudo. Por eso se hará una operación con GASMA, con participación mayoritaria de ENAP, una red de gas natural en la ciudad y alrededores que permitirá suministrar este combustible a 5 mil usuarios, en un plazo cercano a un año. Estoy hablando ya de GASMA y estoy señalando que seremos mayoritarios, pero al mismo tiempo el gas natural irá al servicio de 5 mil usuarios.

En cuanto a la Reforma Agraria Salvador Allende expresó en aquel discurso: “…pensamos que es nuestra decisión acentuar la Reforma Agraria y hemos dicho que este año 1.000 latifundios serán expropiados y ustedes saben perfectamente bien que nuestra voluntad en este aspecto es decisiva y sin vacilaciones porque en la historia, desde el punto de vista jurídico y legal, no hay una expropiación mayor que la que ha hecho el Gobierno Popular que presido, y aquí en la provincia de Magallanes donde en un solo día y por acuerdo de la CORA y por petición expresa del que habla y aceptación del Ministro de Agricultura, mi estimado amigo y compañero Jacques Chonchol, se expropiaron 626.000 hectáreas que pertenecían a la tierra del pueblo.”

En este mismo discurso en Cerro Sombrero, el Presidente Allende manifestó relativo a las necesidades de abastecimiento de los habitantes de Magallanes: “Por eso, cuando nosotros decimos invernaderos, sobre la base de aprovechar el gas natural, estamos pensando lo que hoy me decían las gentes de Porvenir o lo que ayer me reclamaban con angustia las compañeras que viven en Puerto Williams o en Puerto Toro, el alto costo o la imposibilidad de recibir verduras y frutas. Si nosotros hacemos invernaderos sobre la base de haciendas del Estado y aprovechamos ese gas natural, que se quema aquí, con lo que tenemos, indiscutiblemente podremos nosotros a plazo no muy lejano hacer posible que la tierra en Magallanes produzca las verduras y las frutas que debe consumir la población de Magallanes, por eso hablamos de complejos agrícolas-industriales que tienen una proyección muy amplia, que está mucho más allá de la posibilidad de un particular y por eso también que hemos expropiado por un decreto de insistencia la Lanera Austral para convertirla en pivote de un gran proceso de industrialización en esta provincia.” ([ii])

El entonces candidato presidencial Salvador Allende había dado a conocer, el día 30 de agosto de 1970, la nómina de las empresas industriales monopólicas que se comprometía a incorporar al área social o mixta durante su gobierno.

En marzo de 1971 se puso en funcionamiento el sistema educativo establecido en el Convenio CUT-UTE.

Para tal efecto, se inscribieron inicialmente alrededor de 200 alumnos trabajadores en la sede Punta Arenas de la Universidad Técnica del Estado, en especialidades tales como Mantención Mecánica, Dibujo Industrial, Laboratorista y Prevención de Riesgos.    Los alumnos provenían principalmente de los sindicatos de la Construcción, Empleados Particulares, Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación SUTE, Comando Unido de Trabajadores del Petróleo, Cooperativa Copeaustral y Obreros Portuarios.

Al ser elegido Presidente de la República Salvador Allende en septiembre de 1970, quedó vacante el puesto de Senador por la Décima Circunscripción (Chiloé,  Aysén y Magallanes), por lo que coincidieron las elecciones municipales de abril de 1971 con una elección complementaria de Senador.

Los candidatos a Senador fueron: Andrés Zaldívar por la DC., Adonis Sepúlveda por la Unidad Popular y Jorge Ovalle, por la Democracia Radical, siendo los resultados los siguientes:

 

Andrés Zaldívar:        23.951

Adonis Sepúlveda:    36.233

Jorge Ovalle:               11.078

 

De este modo, el dirigente socialista Adonis Sepúlveda, obtuvo con un 49,6% ganando el escaño senatorial dejado por Salvador Allende y manteniendo la tradición histórica de alta votación socialista y de izquierda en Magallanes.  En esta última provincia, el candidato socialista obtuvo el 57.8% de los votos emitidos.

En los primeros días de abril se dio en Magallanes otro paso fundamental en el desarrollo del proceso de Reforma Agraria: el Estado tomó posesión de seis importantes establecimientos ganaderos pertenecientes a la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, la Sociedad Ganadera José Montes y la Sociedad Ganadera Río Verde.

El periódico “El Magallanes” titulaba este hecho: “Toma de posesión se hizo en el Municipal.  Estado recuperó 571 mil 386 hectáreas de tierra laborable.”  En el acto de toma de posesión, efectuado el 2 de abril de 1971 en el Teatro Municipal de Punta Arenas y con la presencia de varios cientos de trabajadores campesinos y sus dirigentes sindicales, el Intendente de la Provincia Zvonimir Gezan expresó entre otros conceptos, lo siguiente: “Yo saludo en estos instantes en la persona de los trabajadores de las estancias de Cameron, Cerro Guido, Río Verde, Las Coles, Oazy Harbour, Río Tranquilo y Aserradero Las Coles, a todos los trabajadores de Magallanes y a sus familiares, que con tanto ahinco, año tras año, lucharon para que este día sea un día de gloria para todos los magallánicos, para todos los chilenos.  Hoy, al tomar posesión de estas estancias, tomamos posesión de 561.385 hectáreas de ricas tierras de praderas y bosques maderables, que alimentarán 469.210 ovejas, 15.292 vacunos y 2.815 caballares.  Esto nos permitirá tener una producción de 22.071.327 kilos de lana, 143.849 corderos y 2.824 terneros al año.  El establecimiento industrial Las Coles, aumentará su producción que actualmente es de 1.183.804 pies cuadrados de madera aserrada, a una cantidad superior que permita satisfacer la creciente demanda de madera.  Además, se ampliarán sus actividades a la fabricación de puertas, ventanas y muebles para atender los ambiciosos planes de construcción habitacional y de otro orden.” ([iii])

Durante el año 1971 se aplicó en Magallanes la estatización de la banca. El principal banco privado en Magallanes, el Banco de Londres, fue expropiado.

La estatización de la banca significaba democratizar el crédito extendiéndolo a medianos y pequeños empresarios. En Chile los bancos extranjeros no tenían una presencia importante dentro de la actividad financiera, de manera que el desafío para el gobierno de la UP fue la estatización de los bancos privados locales. El gobierno, al carecer de una base legal para proceder con su programa, y frente a la imposibilidad de obtener la aprobación por parte del Congreso, decidió utilizar una estrategia alternativa que involucraba a las siguientes instituciones: la CORFO, el Banco Estado y el Banco Central.

Pasó también al área social de la economía el Banco Chileno Yugoeslavo en Punta Arenas. Pasaron a integrar el Directorio del Banco Chileno Yugoeslavo, Nolberto Rodríguez, Dalivor Eterovic Kuzmanic, Alberto Insúa, Ciro Illanes y Juan Pinto, y como representantes de los trabajadores del Banco, Alejandro Iglesias, Luciano Loayza, Oscar Triñanez y Pedro Mercado.

El gobierno procedió a abrir un poder comprador para acciones de bancos a precios muy atractivos. Dentro de este procedimiento, la CORFO otorgó poder al Banco del Estado para adquirir las acciones bancarias y el Banco Central estableció una línea especial de crédito para poder de esa manera financiar la operación. A su vez, el gobierno se valió de otros subterfugios para poder intervenir en la banca. La causal de intervención serían dos: por la detección de alguna irregularidad financiera y en caso de que existiesen problemas laborales que impidiesen su normal funcionamiento. El resultado de esto es que hacia finales de 1971 el control del Estado sobre el sistema bancario era casi total y en el mes de julio de 1972, el Estado había alcanzado el control del sistema bancario.

El mensaje presidencial del 21 de mayo de 1971 caracteriza la situación de Magallanes en los siguientes términos. “…Magallanes tiene un rol importante que cumplir si se consideran las características que le son propias.  Su gran potencialidad de crecimiento que se manifiesta por su estratégica posición geográfica, las posibilidades de incrementar la producción agrícola y ganadera y la consiguiente industrialización, por incorporar nuevas explotaciones mineras, por la intensificación de la explotación de los hidrocarburos y la creación de una industria petroquímica, por la pesca, etc., abre a la zona amplias perspectivas de inmigración y de colonización.” ([iv])

El mensaje señala entre las orientaciones estratégicas de la labor de Gobierno para ese año: “Desarrollo y diversificación de la producción regional a fin de ir paulatinamente eliminando la vulnerabilidad de su crecimiento. En este contexto se iniciarán acciones en todos los sectores de la economía regional. Intensificación del proceso de reforma agraria y fortalecimiento de organizaciones de pequeños y medianos ganaderos, hortocultivos y pescadores para mejorar el apoyo de la asistencia técnica y crediticia, acelerar el financiamiento del fondo de desarrollo ganadero y programar la incorporación de nuevas áreas en la producción.”  ([v])

Y entre los objetivos generales del gobierno en Magallanes, el mismo Mensaje presidencial señala:

  • El mejoramiento de los servicios básicos de la población;
  • El desarrollo y diversificación de la producción regional;
  • El desarrollo de la infraestructura vial y de comunicaciones y el mejoramiento de las vinculaciones de la región con el resto del país;
  • La organización de la comunidad para participar en la formulación de los planes, generación de proyectos y mejorar las decisiones ante problemas coyunturales;
  • Programa específico para resolver los problemas de accesibilidad de la zona austral con el resto del país;
  • Programa de agua potable;
  • Programa de canalización del río de las Minas de Punta Arenas;
  • Inversiones en viviendas y urbanizaciones;
  • Programa de construcción de la red de gas natural;
  • Ampliación y remodelación del Hospital regional de Punta Arenas;
  • En educación, ampliaciones de los establecimientos de enseñanza básica, expansión de la sede de la Universidad Técnica del Estado, construcción de un centro para el Instituto Nacional de Capacitación, INACAP en Punta Arenas y programa de préstamos estudiantiles;
  • Amplio programa de inversiones para fortalecer la infraestructura industrial y de comercialización y abastecimiento de productos industriales;
  • Programa de inversión en infraestructura turística.

Y agrega en el rubro de las inversiones públicas:

: “Las inversiones para 1971 alcanzan los 78.800.000 millones de escudos en viviendas y organizaciones.  El programa de emergencia del MINVU señala 276 urbanizaciones, 350 viviendas y la adquisición de 14 hs. de terreno.  Otra inversión importante para mejorar el equipamiento de Punta Arenas es la construcción de la red de gas natural, proyecto en el cual la ENAP y la CORMAG invertirán un total de E° 18.000.000 y generarán empleo para 70 personas durante 6 meses.” ([vi])

En el mes de julio de 1971 se informaba por El Magallanes que se encontraban avanzados los trabajos de construcción de la Casa del Deportista, en calle 21 de Mayo junto al Gimnasio Cubierto de Punta Arenas.

[i] Corporación de Fomento de la Producción: CORFO en el Gobierno de la Unidad Popular, 4 noviembre 1970- 4 noviembre 1971, p. 14.

[ii] Salvador Allende: diálogo con los trabajadores de Cerro Sombrero, Tierra del Fuego, 27 de febrero de 1971. https://www.marxists.org/espanol/allende/1971/febrero27bis.htm

[iii] El Magallanes, Punta Arenas, 3 abril 1971, p. 2.

[iv] Presidencia de la República, Mensaje presidencial, 21 de mayo de 1971, p. 677.

[v] Presidencia de la República, mensaje presidencial, 21 de mayo de 1971, p. 677.

[vi] Presidencia de la República, op. cit, p. 678.

Luis Emilio Recabarren en Magallanes

 

PREFACIO.

La breve pero fructífera visita que hizo el dirigente obrero Luis Emilio Recabarren a Magallanes en el año 1916 durante 3 meses y medio, constituye un episodio poco conocido y documentado de la historia de los movimientos sociales y obreros de la región austral.

Como resulta del material historiográfico que ofrecemos, la visita de Luis Emilio Recabarren a Magallanes, de paso hacia Buenos Aires, permitió poner en evidencia las diferencias entre la postura ideológica del dirigente sindical y la Federación Obrera que ya por esa época, estaba orientándose hacia posturas anarquistas o, para ser más exactos, anarco-sindicalistas.  El diario “El Trabajo” de la Federación obrera magallánica del año 1916 trasunta claramente dicha orientación.

Recabarren no pasa por Magallanes con la actitud del lider omnipotente aureolado por la fama, sino que su tránsito por Punta Arenas lo convierte en un momento en que realiza una labor pedagógica.   Recabarren pedagogo, Recabarren maestro de conferencias con los trabajadores, Recabarren lider sindical informado, atento a los hechos y a la realidad, preocupado de contribuir a la enseñanza y la educación cívica de los trabajadores, de los obreros.

Recabarren aprovecha sus charlas para transmitir la necesidad de una conciencia social obrera que apunte hacia la autonomía del movimiento y la organización obrera, como primer paso hacia su emancipación.

Las principales fuentes bibliográficas y documentales consultadas para elaborar este ensayo fueron las colecciones completas de los periódicos El Trabajo y El Magallanes de Punta Arenas, La Aurora de Taltal, Adelante de Talcahuano, El Socialista de Antofagasta y El Despertar de Iquique.

Esta es una contribución a la memoria del trabajo y de los trabajadores en la región de Magallanes y la Patagonia.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, invierno de 2012.

fom

LA FEDERACION OBRERA DE MAGALLANES Y LA FEDERACIÓN OBRERA DE CHILE, FOCH

Cuando llega Recabarren a Punta Arenas asume que la realidad de las organizaciones de los trabajadores en Magallanes es sensiblemente diferente a la de otras regiones de Chile que él conocía: se encuentra en Magallanes con una organización que agrupa a la casi totalidad de los trabajadores manuales (obreros y artesanos) que es la Federación Obrera y con una Sociedad de Empleados de Comercio.

Ese mismo año, además, la Federación Obrera de Magallanes realiza su primer esfuerzo para constituir una federación obrera en Río Gallegos (Santa Cruz, Argentina), partiendo de la premisa que los propietarios de las grandes estancias ganaderas de la Patagonia chilena y argentina son los mismos consorcios empresariales, y que las necesidades y demandas de los obreros de las estancias, de los frigoríficos, de los aserraderos, de los muelles y de los buques de carga son las mismas.

Debe recordarse además, que a fines de 1916, cuatro meses después de la visita de Recabarren a Punta Arenas, se produce la primera gran huelga de las estancias ganaderas magallánicas, que paralizó casi completamente la industria y el territorio.

La Federación Obrera de Magallanes, al momento de la llegada de Recabarren, se relaciona con las organizaciones sindicales nacionales, pero no está afiliada a ninguna de ellas.

Las relaciones entre la Federación Obrera de Magallanes y la Federación Obrera de Chile constituyen una zona poco conocida en la historia sindical magallánica.

Hacia fines de los años diez existían dos grandes entidades nacionales que agrupaban a las organizaciones de los trabajadores chilenos: una era la Federación Obrera de Chile (FOCH) creada en 1911, cuya orientación fue predominantemente socialista o “maximalista”, y que adhirió en 1921 a la Internacional Roja de los Sindicatos con sede en Moscú; y otra era la Federación Obrera Regional de Chile, de inspiración anarquista y afiliada a la International World Workers,  conocida por su sigla (I.W.W.)

Recuérdese que la Federación Obrera de Chile, fué creada coincidentemente en el mismo año que la FOM, en una Convención en Santiago, que definía como su objeto, “…la de socorrerse y ayudarse mutuamente, propender a la mayor cultura de las clases obreras y al bienestar económico, moral e intelectual de los federados”

Es importante subrayar que la Federación Obrera de Magallanes, por la orientación preferentemente anarquista de sus dirigentes (Olea, Puente, Urquiza y otros), sobre todo a partir de 1916 y hasta 1920, no se afilió a la FOCH y no alcanzó a adherirse a la FORCH anarquista, por las enormes dificultades de comunicación con el centro de Chile.

No obstante estas diferencias posteriores, la primera referencia existente acerca de contactos entre las dos entidades, se encuentran en una correspondencia que recibió la Federación Obrera de Magallanes, desde la filial de Concepción de la FOCH, en septiembre de 1911.

 La Federación magallánica envió a Concepción algunos ejemplares de “El Trabajo” y este gesto mereció la siguiente respuesta: “Señor Presidente y miembros de la Sociedad Federación Obrera de Magallanes. ¡Salud!.  Hemos recibido de Uds. el valiente periódico ‘El Trabajo’ que habeis tenido la cortesía de enviarnos, lo que agradecemos sinceramente.  Este consejo a indicación de uno de sus miembros acordó darle lectura y por ello se orienta de que vais luchando por grandes ideales sociales y que así como hoy vuestro pensamiento va buscando horizonte de bienestar y unión sigais siempre adelante en la ruta que llevais imprimida a vuestra institución.  Para este consejo fué una gran satisfacción saber que en lo más austral de la República hayan hombres que luchan tanto en las lides de la sociabilidad y la prensa, por el bienestar del pueblo y busquen también entre sus hermanos de la República la unión de pensamientos sociales.”

Y más adelante, los federados penquistas le enviaron varios ejemplares de su periódico y le hicieron una invitación formal: “También este consejo acordó enviaros unos cuantos números de nuestro periódico ‘Gran Federación Obrera de Chile’; por el podreis imponeros que hay una sociedad denominada Gran Federación Obrera de Chile.  Esta sociedad tiene su asiento en Santiago y tiene sus ramificaciones a través de la República y se denomina Consejo Federal del pueblo tal; sus estatutos y reglamento abarcan lo más grande y extensivo que se haya conocido en la materia social, tanto en mejoramiento y cultura como en su estado económico y moral…Creemos pues que si teneis ideas de echar las bases de nuestra Sociedad, no teneis más que pedir instrucciones a Santiago a la Junta Ejecutiva de la Gran Federación Obrera de Chile.  Nosotros por nuestra parte, estamos a vuestras ordenes en cuanto podamos serviros.  De Uds. servidores, Casimiro Rubio, Presidente, A. Moreno B. Federación Obrera de Chile, Consejo Federal de Concepción.  Concepción, septiembre 30 de 1911.” ([1]). 

En definitiva, la Federación Obrera de Magallanes no se afilió a la Federación Obrera de Chile.

Podría decirse que ambas organizaciones se miraban desde lejos, tanto en el plano material y geográfico, como en el plano de las ideas que sustentaban.

En este contexto de relaciones distantes entre las dos organizaciones sindicales, se produjo el paso del dirigente obrero Luis Emilio Recabarren por Magallanes.

RECABARREN EN MAGALLANES, DE PASO HACIA BUENOS AIRES

Recabarren llegó el 2 de mayo de 1916 por barco a Punta Arenas, y continuó viaje el 24 de agosto hacia Buenos Aires.

Resulta interesante consignar aquí, que Recabarren se hizo preceder a su llegada a Punta Arenas, por una carta-artículo que apareció en la edición del 30 de abril de 1916 del periódico “El Trabajo” de la Federación Obrera de Magallanes, y que bajo el título “Lágrimas pero de rebelión”, se refiere a la próxima celebración del 1° de Mayo.

Lágrimas pero de rebelión

Hoy no habrá como en años anteriores las alegres expansiones internacionales, en las cuales los obreros apretaban sus filas con abrazos cariñosos.  Hoy no habrá como en otros años las gigantescas manifestaciones que nos confundían en un solo sentimiento de esperanzas. 

 Pero, a pesar de la honda pena que nos aflije, y del crimen burgués que nos impide nuestro acercamiento, a pesar de todo eso, el espíritu societario, se mantiene en cada pueblo siempre firme, siempre dispuesto a llegar a la finalidad decisiva que es el objetivo de nuestro ideal. 

 Aunque trabajadores alemanes y franceses choquen sus aceros, y destrocen sus cuerpos, ellos saben que van a los campos de destrucción arrastrados por inevitables fatalismos de los destinos presentes de los pueblos, pero, por encima de todos, sus corazones se juntarán hoy, mientras las armas que la burguesía ha puesto en sus manos hacen el laboreo de la muerte. 

 Hoy sentirán en el fondo de sus consciencias, con más fuerzas la necesidad de concluir con este réjimen de ignominias que lleva a la humanidad al ocaso. 

 Por eso, este primero de Mayo, ha de ser el más histórico de nuestros días.  En todos los países donde la guerra no ha llegado con su terrible garra, los obreros han de votar junto a sus hermanos de las demás naciones, sus mociones para que la próxima era de paz sea definitiva y para siempre, y ello debe de ser bajo la condición del desarme absoluto.  A pesar de todo cuanto la burguesía haga, el proletariado juicioso sabrá hoy cumplir con su deber. 

 Sabrá recordar con lágrimas de rebelión sus sentimientos de amor para la humanidad y aprenderá a sentir más que nunca la necesidad  de hacer del amor la única reliquia humana. 

 Salve mártires!  Salve víctimas!

 Consuélenos la esperanza segura de que el porvenir es de la paz y del amor. 

 Luis E. Recabarren S.” ([2]).

Durante la estadía de Recabarren, el dirigente realizó una serie de conferencias cuyos títulos y fechas, aparecen registradas en la prensa local. Obsérvese que al día siguiente de su llegada a Punta Arenas, ya está dictando una conferencia en el local de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, lo que hace pensar que, a su arribo, no tomó contacto inmediato con la Federación Obrera.

La rapidez con que inició sus conferencias, refleja a las claras que Recabarren tenía ya contactos en Punta Arenas, lo que le permitió llegar a desarrollar su labor pedagógica, un medio social organizado y seguro.

Los temas de sus conferencias (de una amplitud y variedad que darían para un valioso compendio de ideas socialistas y obreristas) y las fechas de su dictación fueron las siguientes:

  • “La organización obrera”.  (3 de mayo de 1916).  (En el local de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos).
  • “El socialismo y la guerra”. (9 mayo 1916).
  • “La prensa obrera y socialista”. (11 mayo 1916).
  • “La lucha de clases y el proletariado organizado”. (13 mayo 1916).
  • “El cooperativismo”. (16 mayo 1916).
  • “La vida humana a través de las religiones, el clericalismo y el socialismo”. (19 mayo 1916).
  • “Matrimonio indisoluble y sus consecuencias”. (27 mayo 1916).
  • “El derecho a la huelga y la libertad de trabajo”. (5 junio 1916).
  • “Cómo será el porvenir según la organización obrera”. (11 junio 1916) (En la sede de la Federación Obrera).
  • “El gremialismo, sus funciones en el pasado, en el presente y en el porvenir”. (15 junio 1916).
  • “El cooperativismo del pasado al porvenir”. (21 junio 1916).
  • “La conquista del poder político por el proletariado”. (25 junio 1916).
  • “Misión del proletariado moderno”. (9 julio 1916).
  • “Arte y cultura”. (11 julio 1916).
  • “La materia eterna jamás ha sido creada”. (20 julio 1916).
  • “Capital y trabajo”. (29 julio 1916).
  • “La sociedad y el individuo”. (3 agosto 1916).
  • “El militarismo y la paz armada”. (5 agosto 1916).
  • “La organización gremial y sus beneficios que reporta al obrero”. (18 agosto 1916) (En el local de la Federación Obrera).
  • “La clase obrera y las religiones”. (19 agosto 1916). (En el local de la Federación Obrera).

El contenido de las conferencias de Recabarren en Magallanes, reflejan a un dirigente obrero muy consciente de la importancia y necesidad de una labor pedagógica entre los obreros, tanto para difundir una visión política socialista más amplia y avanzada (como en las conferencias del 13 de mayo, el 25 de junio y 9 de julio), como en el interés por abordar la condición de la mujer, de la familia y del matrimonio (su conferencia del 27 de mayo) y de tratar incluso aspectos filosóficos desde una perspectiva materialista y anticlerical (como en sus conferencias del 19 de mayo, el 20 de julio y el 19 de agosto).

 El 24 de agosto, Recabarren partió en el vapor “Orita” con destino a Buenos Aires.

La imagen que se formó Recabarren de la Federación Obrera, a su paso por Magallanes fue altamente positiva.  Como que durante su estadía escribió varios artículos aparecidos en la prensa obrera del resto del país donde elogiaba a la Federación magallánica.

LA VISIÓN DE RECABARREN SOBRE LA FEDERACIÓN OBRERA DE MAGALLANES

En el periódico “La Aurora” de Taltal, por ejemplo, de fecha 24 de junio de 1916, apareció un artículo enviado por Recabarren desde Punta Arenas en el que se lee:

La Federación Obrera de Magallanes.  Los obreros que leen la prensa obrera saben que existe en Punta Arenas una Federación Obrera, pero estamos seguros que la mayoría no ha comprendido aún el gran valor que efectivamente tiene esta organización.  Tanto es que podemos afirmar que es la organización más poderosa de Sud América.  Fué fundada el 11 de junio de 1911 y ha llevado una vida y un progreso modesto y por eso mismo ha sido un progreso real y efectivo, que ninguna organización obrera de Chile puede ofrecer.  Va en los cinco años de existencia… Es necesario advertir que la administración de la Federación Obrera de Magallanes está en manos de obreros chilenos, en su mayoría socialistas y también en su mayoría hijos de Chiloé.  También es justo decir que la mayoría de los asociados son de la provincia de Chiloé.”

 Y describiendo los gremios que agrupaba la FOM., Recabarren señalaba: “Constituyen la Federación los siguientes gremios: Esquiladores, Carreros y Anexos, Cocineros y Anexos, Ovejeros, Trabajadores en general.  Están en organización: Albañiles, Carpinteros, Carreros del campo, Mecánicos y Fogoneros.  El gremio de carreteros de Punta Arenas ha conquistado un salario de 170 pesos oro de 10 peniques por mes, descanso dominical y 8 horas de trabajo.  Ojalá que este progreso sea comentado y debidamente apreciado y estimado, tanto que estimule  a los obreros a imitar esta noble y útil labor que significa verdadero bienestar para las familias obreras.  Luis E. Recabarren S. Punta Arenas, mayo de 1916.” ([3]).

Incluso Recabarren, en este mismo artículo, hace una poco frecuente comparación entre la Federación Obrera de Magallanes y la Federación Obrera de Chile, en un sugestivo párrafo: “La clase obrera de las grandes ciudades blasona y hace alarde de tener en su seno obreros inteligentes, pero esa inteligencia no ha producido un hecho evidente como es la Federación Obrera de Magallanes.  Aún cuando todos verán que realmente esta organización ha desarrollado un vasto programa y ha conquistado un efectivo progreso, no ha caído en la torpeza de llamarse ‘Gran Federación’ como se estila por algunos grupos, que en realidad no tienen nada de grande.  Tomen ejemplo de todo esto, todos los trabajadores de Chile.” (Cruzat, E., Devés, E., 1986, p.122).  Es posible percibir aquí una velada crítica de Recabarren, a los dirigentes que lideraban por entonces a la FOCH, por dar a la organización un calificativo que no se correspondía con su realidad organizacional.

Posteriormente, desde Buenos Aires, Recabarren elogiaba la organización financiera de la FOM mediante un artículo publicado en el periódico “La Vanguardia” de esa capital, titulado”El movimiento obrero y socialista en Chile”: “En el régimen interno de los organismos gremiales hay diferencias apreciables. Mientras unos gremios organizan la recaudación de cuotas en sus secretarías o con delegados voluntarios, la Federación Obrera de Magallanes adoptó con éxito el sistema de tener recaudadores rentados, tantos como sean necesarios, y aun cuando los sueldos de los empleados suelen absorver la cuarta parte de las cuotas, en cambio se ha asegurado un gran porcentaje de obreros cotizantes y con ello el respeto a los contratos de trabajo que la federación firma cada año con las empresas patronales. Se puede afirmar que el 80% de los obreros de Magallanes no pueden eludir la acción de la Federación.” ([4]).

A su vez, en un artículo aparecido el 19 de enero de 1918, bajo el título de “Manos a la obra” en el periodico obrero “Adelante” de Talcahuano, Recabarren elogiaba una vez más la organización interna de la Federación Obrera de Magallanes, en los siguientes términos: “Durante los meses de mayo a agosto de 1916 estuve en Punta Arenas, recogiendo impresiones y experiencias sobre la forma de organización implantada por la Federación Obrera de Magallanes y pude comprobar que su aplicación en la región salitrera daría espléndidos resultados como los ha dado en Magallanes y Tierra del Fuego, entre los trabajadores del campo, en faenas de esquila y frigoríficos. La Federación Obrera de Magallanes está formada por todos los gremios de trabajadores que organizados se han adherido a la Federación, cuya Comisión Administrativa  reside en Punta Arenas, donde está la secretaría central y asiento oficial de la organización.” ([5]).

Y ponderando la importancia de la Federación Obrera magallánica, en relación con las demás entidades obreras de Chile, Recabarren reiteraba en un artículo aparecido en “El Socialista” de Antofagasta el 17 de agosto de 1918 y titulado “La Federación Obrera en Chile, algo que podemos hacer”, en los términos siguientes: “En Magallanes, existe desde 1911 la Federación Obrera, que es la más potente  organización obrera de Sud América.” ([6]).

Notable testimonio de Luis Emilio Recabarren sobre la importancia e influencia de la Federación Obrera de Magallanes.

Ese mismo año de 1918, apareció en “El Socialista” de Antofagasta un artículo donde Recabarren volvió a defender a la FOM como una entidad distinta e importante dentro del movimiento obrero chileno y latinoamericano. Decía Recabarren al respecto: “La prensa burguesa ha publicado, tiempo atrás, diversos hechos y apreciaciones sobre el formidable poder de la Federación Obrera de Magallanes, que allá entre los hielos y en una población de 25.000 habitantes, tan desparramada en el trabajo como por acá, ha podido construir un ‘poder obrero’ que con justicia temen los burgueses. Al tratarse de dar a aquella región una representación parlamentaria y una municipalidad elegible, la prensa burguesa no ha tenido recato en aconsejar que no se haga tal cosa, pues sería entregar la totalidad de esa representación municipal y parlamentaria en manos de los obreros. La gran fuerza obrera de Magallanes es formada por obreros chilenos, y la unidad que han logrado formar se debe a la forma de organización, a su sistema centralizado. La Federación tiene su residencia en Punta Arenas, y en cada faena hay una delegación.” ([7]).

La profusión de información que logró acumular Recabarren sobre la Federación Obrera de Magallanes, indica que debió haber sostenido largas conversaciones con sus dirigentes y que se mantuvo cerca de la Federación durante su estadía, prueba de lo cual es que pronunció una conferencia titulada “Cómo será el porvenir según la organización obrera” el día 11 de junio de 1916, aniversario de la entidad y en la  propia sede de la Federación Obrera.

 Por lo menos en 1916, el potencial humano de la Federación Obrera de Magallanes en comparación con la Federación Obrera de Chile, era claramente ventajoso para la entidad austral.  Así, en abril de 1916 según el propio Recabarren, la FOM reunía a 6.030 obreros, mientras que en la Segunda Convención Nacional de la FOCH, efectuada en Valparaíso en 1917, con el propósito de reformar sus Estatutos, asistieron  30 delegados representando a 4.500 federados.

Y sobre las relaciones entre la Federación Obrera de Chile, de inspiración socialista y la Federación Obrera de Magallanes, que comenzaba  a ser dominada ya entonces por las ideas anarquistas, está el juicio del dirigente obrero Juan Aguilar Collao, quién testimoniaba al autor lo siguiente en 1985: “Hasta Punta Arenas nunca llegó el consejo de la FOCH, sólo llegó Recabarren.  Aquí pudo más el anarco-sindicalismo”. ([8]).

Aún así, el 26 de noviembre de 1916, el periódico “El Trabajo” reproducía el denominado “Nuevo Catecismo Obrero”, publicado pocas semanas antes por el periódico “El Despertar” de Iquique, dirigido por Recabarren.

NOTAS Y REFERENCIAS.

[1] ET N° 8, 28.10.11, pp. 1-2.

[2] ET N° 213, 30.04.16, pp. 3-4.

[3] Cruzat, X., Devés, E.: 1986, pp. 120-122.

[4] Cruzat, X., Devés, E., 1986, p. 100.

[5] Cruzat, X., Devés, E.: 1986, p. 141.

[6] Cruzat, X., Devés, E.: 1986, p. 153.

[7] Cruzat, X., Devés E.: 1986, pp. 156-157.

[8] Juan Aguilar Collao, testimonio oral al autor en 1985.

Los tres Mensajes Presidenciales de Pedro Aguirre Cerda: 1939, 1940 y 1941

Los tres mensajes presidenciales de Pedro Aguirre Cerda, permiten resumir en el conocimiento histórico la experiencia del Frente Popular y del gobierno de dicha coalición, un período que ha sido considerado como uno de los más fructíferos y avanzados en la historia del siglo XX en Chile.

Lea y descargue aquí los mensajes presidenciales:

MENSAJE PRESIDENCIAL 1939 PEDRO AGUIRRE CERDA

MENSAJE PRESIDENCIAL 1940 PEDRO AGUIRRE CERDA

MENSAJE PRESIDENCIAL 1941 PEDRO AGUIRRE CERDA